Chrome aparece en escena para competir con otros navegadores como Internet Explorer, Firefox, Safari u Ópera, aunque la mayor lucha será con los dos primeros. Google indicó que el Chrome permite a los usuarios usar muchas aplicaciones que antes sólo funcionaban al ser instaladas en una computadora personal local.
En las primeras 24 horas de puesta en línea del nuevo navegador de Google, el Chrome, 3,5 millones de personas bajaron a sus computadoras la versión beta, que oficialmente presentó el martes la empresa en Buenos Aires, México, San Pablo, Estados Unidos y Europa.
Comienza así una nueva guerra en la Red, porque el Google Chrome está pensado sobre todo para ejecutar aplicaciones web que podrían desplazar a algunos de los productos estrella de Microsoft, como el Office, instalados en la PC.
La idea es apostar por el software online. Lanzado en 43 idiomas y más de 100 países, el diseño del Google Chrome es sencillo y muy rápido. También está diseñado para poder seguir trabajando aunque una de sus pestañas quede bloqueada.
Actualmente tiene una buena presentación, agrupa las páginas en botones fáciles de manejar y permite a los usuarios efectuar sus ajustes de privacidad en la internet.
Pero dado que es una versión “beta”, no cumple todavía con los requisitos necesarios para desbancar al beta del internet Explorer 8 y poco a otros exploradores como lo son el Firefox y el Safari.
Chrome fue diseñado para mejorar la forma en que otros navegadores lidian con JavaScript, una de las tecnologías usadas para hacer las páginas web más interactivas y similares a software de computadoras.
Los argumentos de Google para convencer a los internautas de que cambien a ‘Chrome‘ son varios y afectan tanto a sus supuestas ventajas en lo que a navegación se refiere como a aplicaciones que quieren rivalizar con Microsoft Office pero a través de Internet. Además, Google promete una navegación más rápida con su nueva ventana a Internet.
En tanto, la competencia asegura haber encontrado vulnerabilidades, que permiten a un atacante ejecutar una aplicación en la computadora de la víctima sin su permiso, debido a la versión utilizada de Webkit, el núcleo del navegador.
También aseguran que le falta comodidades y que el hecho de asignar automáticamente un número de identificación que es buscado y facilitado para posibles actualizaciones, lo haría identificable a sus usuarios.
Por su parte Microsoft busca frenar en tribunales el espectacular lanzamiento de Chrome, acusando a Google de competencia y prácticas desleales. Afirma Microsoft que en primer lugar, Google es ya un guardián de la información, tiene acceso a una gran cantidad de información y encima vende cosas alrededor de ella. Además, existe un conflicto de intereses entre la información que recoge y la publicidad que vende el mayor motor de búsqueda en internet y que constituye la base de su negocio; y en tercer lugar, Google no es “ningún santo” y no muestra ningún respeto por los derechos de propiedad intelectual de los demás al recoger información sin pedir permiso.
A pesar de que los analistas destacan que el nuevo producto de Google no es todavía un peligro para Microsoft, que cuenta con el 73% del mercado de los navegadores, Chrome tuvo un lanzamiento espectacular al lograr hacerse con el 1% de participación en tan sólo 24 horas.
Recent Comments